El Museo Taurino se encuentra en la Plaza de Toros de La Malagueta desde el año 1999 y lleva el nombre de Antonio Ordóñez en honor al gran maestro rondeño por ser una de las grandes figuras de la tauromaquia, además de uno de los máximos exponentes del toreo de la tierra. Se encuentra dentro de la amplísima oferta cultural de Málaga -convertida en la Ciudad de los Museos por los cuarenta que alberga, en su gran mayoría, en el casco histórico- si bien es cita obligada para todos aquellos que aman el arte de Cúchares. La exposición permanente se distribuye en tres salas, tiene una extensión de 225 metros cuadrados y recoge los últimos seis siglos del toreo. En el recorrido el visitante puede contemplar una amplia colección de fotografías: de los toreros malagueños desde el siglo XVIII y de los ganadores del capote de paseo; trajes de luces, capotes de paseo, carteles de la época y cabezas de toros. Destaca, como significativa, la presencia del instrumental quirúrgico del doctor Isidro García Recio (1924-1937), un terno de José Tomás por ser el único del diestro de Galapagar que se encuentra en un museo, otro de Curro Romero, con los destrozos de una cornada; ternos de Antonio Ordóñez y de ‘Manolete’, la cabeza del toro ‘Farolero’ de Zalduendo con el que tomó la alternativa el torero local Javier Conde en La Malagueta, el 16 de abril de 1995, un capote de paseo del mismo diestro y una cabeza del último toro que mató ‘Morante de la Puebla’ en la última Feria de Málaga del siglo XX.


