
Aunque el museo taurino está a punto de cumplir sólo dos décadas, se ubica en uno los diez cosos con más solera de la geografía andaluza y el más antiguo de la provincia almeriense, cuyo origen se remonta a 1879. Su creación tiene lugar sólo cinco años después de la reinauguración de la plaza, el 25 de septiembre de 1997, con ocasión de las fiestas patronales en honor de San Cleofás. En el cartel, Ortega Cano, ‘Jesulín de Ubrique’ y César Rincón.
La dilatada trayectoria taurina veratense fue la que llevó a los promotores de este museo (el Ayuntamiento de Vera y particulares) a plasmar en una muestra permanente las distintas etapas del toreo de la tierra y todo lo acontecido en el coso a través de un recorrido cronológico. Destaca en ella las reproducciones de documentos del Archivo Histórico Municipal, que dan fe del arranque de los festejos taurinos en Vera en el
siglo XVI. Al reclamo turístico del museo se une el de la propia plaza, de estilo mudéjar y fachada de piedra, considerada como uno de los monumentos más importantes del patrimonio de este municipio. En la visita al museo se pueden contemplar azulejos, carruajes, esculturas, maquetas, carteles, documentos fotográficos y prendas y objetos taurinos distribuidos en las distintas vitrinas o en sillas de enea. En estas últimas descansan ternos de luces, capotes de paseo o trajes de alguacilillos. Entre los objetos más curiosos se encuentra una colección de miniaturas de chaquetillas y capotes, primorosamente elaborados. Por lo que respecta a la propia plaza, frente a la puerta grande del coso levantino se erige el monumento en honor a Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’ con ocasión de su despedida de la afición almeriense el 23 de septiembre de 2001.

